Los números de esta campaña hablan por sí solo. Le llevábamos a Tigre 38 puntos y en esta sola temporada, el Matador nos sacó 41 de ventaja. Teníamos que sacar, en los últimos 4 partidos, 5 puntos: sacamos 1 solo. Sumamos un torneo y medio sin ganar de local. Salvo a Olimpo, no ganamos un solo partido en toda la temporada contra un rival directo: perdimos los dos partidos con Tigre, Atlético de Rafaela y San Martín de San Juan; apenas le sacamos un empate al Cuervo y a Unión. Tuvimos 5 entrenadores en un año. Alcanzamos 6 derrotas consecutivas en el comienzo del Apertura. Pensamos de ante mano que la Temporada que viene estábamos perdidos, sin tener el ejemplo de Tigre en este año, o sin considerar que los rafaelinos, Unión o los sanjuaninos se podían caer.
Así, no queda otra que decir que nos mandamos al descenso solos. No se puede decir nada de las campañas de los demás. Sacando un tercio de los puntos que perdimos (30 unidades) nunca hubiéramos estado ni cerca de la pelea.